diciembre 23, 2013

Tres poemas de Elizabeth Neira




I. Ondas Catatónicas.

Mi amor
no te has dado cuenta pero
hay babosas
adosadas a la pantalla del televisor
babosas electrocutadas.

Huelen
a sesos cocinados con paciencia.

Tienes los ojos en blanco
llenos de leche radioactiva
y piedras en el resto del cuerpo
que te clavan a la cama
pareces un cristo crucificado
no hay sangre por ninguna parte.
No hay rastro de violencia
sólo este penetrante olor
a guiso mal hecho.


II. MI incapacidad.

Mi incapacidad para el amor
es
un cubo negro con un escapista encadenado dentro.

Mi incapacidad para el amor
es
una bola de nieve que arrasa  con todo a su paso.

Mi incapacidad para el amor
es
un globo de goma de mascar que se va hinchando
provocador en la boca de carmesí
en la boca de una adolescente lasciva.

Mi incapacidad para el amor ya
es
infinita como una caracola.


III. Amor mío.

Ante tus constantes dudas e imprecaciones
qué te puedo decir...

Si me gusta que me la metan
hasta el fondo
con fuerza
infinitas veces
como un taladro fuera de control.

Es verdad que quisiera que una verga monumental y pétrea
más grande y dura que a tuya
me partiera en dos.

Hasta la más sucia de tus suposiciones
es cierta
Amor mío.
Ante tus constantes dudas e imprecaciones
!que más te puedo decir!

octubre 26, 2013

Estilo fantasma / Pablo de Rokha



Ya por añejos vinos,
corre sangre, corren caballos negros, corren sollozos, corre muerte,
y el sol relumbra en materias extrañas.
Sobre el fluir fluyente, abandonado, entre banderas fuertes,
sujeto tu ilusión, como un pájaro rojo,
a la orilla de los dramáticos océanos de números;
y, cuando las viejas águilas,
atardecen tus pupilas de otoño, llenas de pasado guerrero,
y el escorpión del suceder nos troncha la espada,
mi furiosa pasión,
mi soberbia,
mi quemada pasión,
contra "la muerte inmortal", levantándose, frente a frente,
enarbola sus ámbitos,
la marcha contra la nada, a la vanguardia de aquellos ejércitos tremendos,
en donde relucen las calaveras de los héroes.
Si, el incendio en las últimas cumbres;
guarda las lágrimas en su tinaja el vendimiador de dolores,
y sopla un hálito como trágico,
de tal manera ardido y helado, simultáneamente;
suena el miedo, de ser, entonces.
Encaramados a todos los símbolos,
feas bestias, negras bestias nos arrojan fruta podrida, cocos de tontos y obscuras imágenes hediondas,
y los degeneras de verla,
vestidos de perras,
largan amarga baba de lacayos sobre nosotros;
es, amiga, la familia del mundo,
no, es la flor del estiércol, es la flor, es la flor morada y rabiosa de la burguesía;
pero a la medida que nos empequeñecemos de años y de llantos, para bajar hacia la montaña de abajo,
y la figura de la verdad nos marca la cara,
avanzan hijos e hijas, retozando la historia, derrochando, derramando
grandes copas dulces, y el vino y la miel rosada de la juventud, se les caen
como la risa a la Rusia soviética;
tú y yo nos miramos y envejecemos, porque nos miramos,
y porque el arte patina las cosas,
levantando su ataúd entre individuo e infinito.
Ahora, si nosotros nos derrumbamos,
con todo aquello que nos amamos y nos besamos, mutuamente, cargados de vida,
y en lo cual radicó el honor de la existencia,
va a ser ceniza la figura del sexo y de la lengua y del pecho y del corazón, que ya alumbra,
y en los pies estará todo el peso del mundo,
y ya nos vamos llegando, aproximando a la órbita, llenando de dispersión, colmando sombra,
y tu belleza batalla contra tu belleza...
Emigran las golondrinas desde tu pelo de pueblos;
el tiempo de las cosechas del trigo y el vino
flamea en tu corazón cubierto de huevos de tiempo y manzanas,
Emigran las golondrinas desde tu pelo de pueblos;
el tiempo de las cosechas del trigo y el vino
flamea en tu corazón cubierto de huevos de tiempo y manzanas,
es decir, como tarde, cuando la tarde arrea sus rebaños;
nosotros dos, nosotros, cómo nos morimos, y cómo,
en ti la niña marchita, tan linda,
entristece de dignidad feliz a la mujer hermosa y profunda, como un carro de fuego,
en mí, el adolescente agresivo y entusiasta,
yace en este animal desesperado, con pecho tremendo, que agita la dialéctica;
país de soledad, adentro del cual golpea y revienta el océano,
y es una enorme isla, tan pequeña, que da espanto, y gira rugiendo,
porque dos criaturas están abrazadas;
huele a agua mojada, a paloma amarilla, a novela, a laguna, a vasija de otoño,
y un horizonte de suspiros y sollozos
suspende una gran tormenta sobre las nuestras cabezas;
el pájaro pálido de las hojas cedas
aletea a la ribera de los recuerdos, entre los braseros arrodillados,
y retornan las viejas lámparas del pretérito,
la angustia resplandece, como una virtud, en nosotros,
y el terror de los proletarios abandonados
nos raja el pecho, desde adentro como con fuego tremendo.
Imponente como la popa de un gran barco,
amarillo y espantoso de presencia,
el sol inicia la caída definitiva, tranco a tranco, como el buey de la tarde eterna;
besos de piedra,
todas las máscaras de dios se despluman,
y caen destrozados los penachos;
un ataúd de fuego grita desde el oriente.

octubre 18, 2013

Tres poemas de Oscar Hahn.




Fuego fatuo

Es el instante de morir.
Ahora,
cuando la noche desmadeja
constelado
rocío de silencio;
cuando se me acurruca el esqueleto
al fondo de la médula,
hecho un feto fosforescente
y asustado, E
es el instante de morir:
de morirse tan profundamente,
como si caravanas de cirios
agonizantes
pudieran aparecer en los ojos
y cantar:
"Es la luz, es la luz, es la única luz".
 
 
Esta rosa negra
 
Esta muerte,
esta rosa negra,
llenándome de párpados el cuerpo
porque se cierra como un caracol,
¿Es el luminoso signo de un mañana invisible?
¿Es la señal del alma
apagada
por el bostezo de la muerte?

Porque la muerte tiene lengua
de camaleón,
para cazarnos como a insectos
en vuelo.

Pero a mis palabras les crecerán
alas intemporales;
a los besos desbocados
que coloqué
en unos labios dulces,
les brotarán cascos para cabalgar
más allá del exterminio.
Alguien guardará mis sollozos
en un cofre del oído.

Esta muerte,
esta rosa negra:
a mí te debes;
y agradéceme,
que cuando yo comience a morir,
tú estarás naciendo.

 

El cuerpo le pregunta al ama.

¿Te acordarás de mí cuando me muera?
¿Recordarás la cara que tenías
cuando habitabas en mi carne y yo era
morada de tus noches y tus días?

Liberada del tiempo y del espacio
¿en qué momento me echarás de menos?
¿y en que lugar recordarás despacio
al amor con su miel y sus venenos?

Alma que te disuelves en el todo
cuando perdida en lo incommesurable
sueñes conmigo y yo seré ceniza

Extrañarás mi corazón de lodo
y anhelarás impúdica y sumiza
ser otra vez materia deleznable

septiembre 26, 2013

Depuración del amor / Braulio Arenas

 
 
 
El sueño cumple una especie de circuito en el amor. Cualquier objeto, la muerte, la fiebre, los ritos en los claros de bosque, le da su fulgor preciso, su mampara batiente, por la que entran y salen los objetos y las apariencias de los objetos. Nosotros sabemos qué luna inmensa absorbe celosamente sus elementos y durante la noche entra en actividad el cerebro-estómago que suelta a la realidad sus larvas luminosas. Estas pequeñas larvas a la orilla del mar se desarrollan como merced a la temperatura de la fiebre. Pequeños ojos nadan dentro de la materia luminosa donde es frecuente (gracias a la oscuridad) que choquen entre ellos. Estos pequeños ojos nadan dentro de un gran ojo, metal sin propiedades descubiertas aun, metal de saturno, de Neptuno, de Mercurio, De Júpiter, como en la oscuridad de la isla de los cíclopes se ve una lámpara-minera inspeccionando su terreno. Este ojo minero recién sube de las entrañas submarinas de la tierra y apenas lo ve, una estrella carnívora desciende a toda prisa, se aferra sin soltarlo. El hombre lucha en pleno sueño, se sacude de su poder con todas sus fuerzas pero sin lograr desprender de sus párpados a ese animal feroz y centelleante, el ave de la muerte armada de sus propios cantos, mientras su voz (una garganta invisible hace dilatarse el mundo para contener sus gritos y sus ecos) mientras una voz se escucha a la que el responde: nadie me ha herido.
nadie inspecciona en el sueño.
Se balancea mientras su ojo despedazado por la estrella que lo ha sacado de su órbita a picotazos, cuelga desde su nuca, como la coleta de un mandarín chino.
 
 

septiembre 22, 2013

Poema de las manos muertas / Mahfud Massis

 
 
 
Toma mi mano, este hueso que estará un día podrido.
Apriétala, ponla sobre tu corazón mientras dura la noche.
Con ella escribo esta estrofa muerta, reviento una mariposa cada mañana.
Con ella te digo adiós, pájaro viejo.
Mira mis manos. Sólo así comprenderás mi tristeza.
Si te rompieran el corazón, si te comieran el cerebro, tendrías estas mismas manos
coronadas de aire invisible, de pámpanos muertos. Con ellas beberías
la sopa enlutada del invierno, rodeado de escarabajos y de hijos.
Perro nuestro que estás en los cielos, ¡defiéndeme estas manos !
Que no se cubran de gusanos sino en la hora
en que los hurones levantan sus patas al tardecer, otras
manos escriban : “fue un extraño salvaje en la tierra”.
Encontrarás mi mano sobre el velador alguna noche,
rodeada de carbón, incapaz de abrazar tu cintura,
agarrando la sombra, el tabaco
del cigarro funeral en el viento.
En mi rostro -despiadado y distante -
hallarás sólo una pagoda de hueso, el resto
de una verdad enterrada.

septiembre 14, 2013

Tres poemas de Mario Benedetti.



I. Rostro de voz,

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.


II. Como árboles.

Quién hubiera dicho
que estos poemas de otros
iban a ser
míos

después de todo hay hombres que no fui
y sin embargo quise ser
si no por una vida al menos por un rato
o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui
y ya no soy ni puedo ser
y esto no siempre es un avance
a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos
que prolongué como coordenadas
hay fantasías que me prometí
y desgraciadamente no he cumplido
y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad
que alumbraron mis fábulas
rostros que no vi más pero siguieron
vigilándome desde
la letra en que los puse

hay fantasmas de carne otros de hueso
también hay los de lumbre y corazón
o sea cuerpos en pena almas en júbilo
que vi o toqué o simplemente puse
a secar
a vivir
a gozar
a morirse
pero además está lo que advertí de lejos

yo también escuché una paloma
que era de otros diluvios
yo también destrocé un paraíso
que era de otras infancias
yo también gemí un sueño
que era de otros amores

así pues
desde este misterioso confín de la existencia
los otros me ampararon como árboles
con nidos o sin nidos
poco importa
no me dieron envidia sino frutos

esos otros están
aquí

sus poemas
son mentiras de a puño
son verdades piadosas

están aquí
rodeándome
juzgándome
con las pobres palabras que les di

hombres que miran tierra y cielo
a través de la niebla
o sin sus anteojos
también a mí me miran
con la pobre mirada que les di
son otros que están fuera de mi reino
claro
pero además
estoy en ellos

a veces tienen lo que nunca tuve
a veces aman lo que quise amar
a veces odian lo que estoy odiando

de pronto me parecen lejanos
tan remotos
que me dan vértigo y melancolía
y los veo minados por un duelo sin llanto
y otras veces en cambio
los presiento tan cerca
que miro por sus ojos
y toco por sus manos
y cuando odian me alegro de su rencor
y cuando aman me arrimo a su alegría

quién hubiera dicho
que estos poemas míos
iban a ser
de otros.



III. Currículum.

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

septiembre 13, 2013

The descendants.




El hombre, a través de la vida, se encuentra en una constante interacción con otros seres humanos. Los resultados de esta interacción social estarán determinados por varios factores de tipo psicológico y sociológico que condicionarán la necesidad de establecer vínculos y recibir apoyo. Esta interacción fluye en menor o mayor proporción, debido a las características que han ido formando y determinando la personalidad del individuo a través de su vida y de cierta forma, establecen la condición del ser humano como algo fundamental para llegar a conocerlo y entenderlo.
Este es el fuerte del cine de Alexander Payne: realizar un trabajo determinado en el análisis del ser humano y su relación con aquellos que lo rodean. Los sinsabores, las desgracias, alegrías, miedos, frustraciones y demás que lo determinan, constituyen la fuente de inspiración para historias que se enfocan en personajes que de una u otra manera, deben iniciar un camino (con sus aciertos y errores) hacia algo nuevo y que representa exponer toda la maravillosa complejidad de su constitución.
Lo realizado con anterioridad en la magistral About Schmidt y en inteligentísima Sideways reafirma el compromiso de este director con potenciar su trabajo en un enfoque humano, lo cual lo vuelve un cineasta valiente, en estos tiempos en donde el efectivísimo, es pan de cada día.
En The Descendants, Payne adapta el trabajo literario de Kaui Hemmings e instala a George Clooney en el pseudo paraíso Hawaiano, como un experto en leyes inmobiliarias y administrador de la tierras de una familia poderosa; que tiene a su esposa internada en una clínica en estado de coma, producto de una accidente en lancha; debido a esto  el protagonista debe hacerse cargo de ella y además de la vida de sus dos hijas.
Este es un trabajo impregnado de ese tan particular estilo que aplica Payne a sus cintas en donde las tragedias se mezclan sutilmente con situaciones graciosas y por las cuales, uno no sabe si compadecer o simplemente reírse del personaje y sus desventuras.
Como The Descendants se jacta de ser un trabajo actoral que basa todo su poderío en los personajes y la capacidad de estos para generar emociones dramáticas amparadas en sus propias características y sus imperfecciones; Clooney sobresale de manera brillante, entregando la caracterización de un personaje totalmente alejado de los estereotipos expresados en otras cintas y de los cuales, estamos tan acostumbrados a ver.
La fotografía en la cinta es otro punto alto y aunque no debe ser complicado realizar un mal trabajo en un lugar donde, casi no deben existir malas locaciones (imagino), aun así, los planos y las perspectivas son utilizadas de una forma inteligente, procurando no caer en una exageración ni volver la cinta una postal hawaiiana.
La banda sonora de la cinta está compuesta íntegramente por melodías típicas del lugar; melodías en donde predominan sonidos melancólicos, atribuibles, justamente, al transitar de los personajes por los diversos escenarios en los que se desenvuelven, y además, a las situaciones que les ha tocado vivir. Se adapta muy bien a las imágenes.
The Descendants, es una cinta que no requiere de grandes presentaciones. Basa su fuerza, en la simplicidad de aquello que puede ser un recurso poco valorado e incomprendido: la belleza de la fragilidad humana abriéndose paso (torpemente), entre lo cotidiano

septiembre 11, 2013

La bandera de Chile / Elvira Hernández




Nadie ha dicho una palabra sobre la Bandera de Chile
en el porte en la tela
en todo su desierto cuadrilongo
no la han nombrado
La Bandera de Chile
ausente

La Bandera de Chile no dice nada sobre si misma
se lee en su espejo de bolsillo redondo
espejea retardada en el tiempo como un eco
hay muchos vidrios rotos
trisados como las líneas de una mano abierta
se leen
en busca de piedras para sus ganas


Una ignorancia padre aurea a la Bandera de Chile
no importa ni madre que la padre
se le rinden honores que centuplean los infalibles
incipiente la Bandera de Chile allí
cien doscientos novecientos
mecanismos
no tiene en otros el territorio de sus propios eriazos
no tiene en otros el fósil de su olla común
no tienen no tienen hasta decir so de colores andrajos
no tienen no tienen no son
La Bandera de Chile se parte en banderitas para los niños
y saludan.


En otros tiempos
representa la Bandera de Chile
un 15% allí donde brilla la estrella
para el 10%
representa
de blancos un 20% de muy pálidos
representa la Bandera de Chile en rojos La Bandera
de Chile
nunca el 100% nunca
el 100% del blancozul compacto
hoy


La Bandera de Chile es un pabellón dijo un soldado
identifico y lo descubro y me descubro
del Regimiento de San Felipe
dijo abra el pabellón mejor que su barraca
dijo dijo dijo tres dormitorios
dulce agua caliente cocinilla con homo
aplaudieron como locos los sin techo.


La Bandera de Chile

Levanta una cortina de humo la Bandera de Chile
asfixia y da aire a más no poder
no vería nunca el subsuelo encendido de sus campos
es increíble la bandera
santos
los tesoros perdidos en los recodos del aire
los entierros marinos que son joya
veremos la cordillera maravillosa sumiéndose en la
penumbra
ficticia ríe.


la Bandera de Chile

Come moscas cuando tiene hambre La Bandera de Chile
en boca cerrada no entran balas
se calla
allá arriba en su mástil.


La Bandera de Chile es exhibicionista por naturaleza.

A la Bandera de Chile la mandan a la punta de su mástil
Y por eso ondea y mueve su tela
Y por eso se la respeta


A la Bandera de Chile la tiran por la ventana
la ponen para lagrimas en televisión
clavada en la parte más alta de un Empire Chilean
en el mástil centro del Estadio Nacional
pasa un orfeón
La Bandera de Chile sale a la cancha
en una cancha de futbol se levanta la Bandera de Chile
la rodea un cordón policial como a un estadio olímpico
(todo es estrictamente deportivo)
La Bandera de Chile vuela por los aires
Echada a su suerte.


En metros cuadrados se mide la Bandera de Chile
su olor en respingos de nariz
en ojos que no ven sus aristas de luz y sombra
en paciencia sus diarreas
las construcciones de desnutrida confianza
La Bandera de Chile esta tendida entre 2 edificios
se infla su tela como una barriga ulcerada - cae como
teta vieja
como una carpa de circo
una chuchita para el aire
con las piernas al aire tiene una rajita al medio
un hoyito para las cenizas del General 0"iggins
un ojo para la Avenida General Bulnes.


La Bandera de Chile esta a un costado
olvidada.
 

La Bandera de Chile es irreversible para
unos de aquí para allá
sotros eddlla pacá.


La Bandera de Chile
la división perfecta.
 

La Bandera de Chile es extranjera en su propio país
no tiene carta ciudadana
no es mayoría
ya no se la reconoce
los ayunos prolongados le ponen el pulgar de la muerte
las iglesias le ponen la extremaunción
las Legaciones serpentina y sonido de trompetas.


La Bandera de Chile fuerza ser mas que una bandera.
 

Nadie ve a la Bandera de Chile pasar las noches a la
intemperie
la noche es oscura
ni que largo invierno es 22 de Julio
-el sol que ha hecho poesía del solsticio-

que sus hijos piden solo la parte pobre de toda la infancia
la Bandera de Chile no tiene papel para pedidos
ni un pliego
ni nada.


A veces se disfraza la Bandera de Chile
un capuchón negro le enlutece el rostro
parece un verdugo de sus propios colores
nadie la identifica en el charco donde vive
si la han visto no la acuerdan
ni siquiera como el paletó a toda asta de Vallejo.


No se cumple la ley con la Bandera de Chile
no tiene tierra para su pie
tan solo altura
La Bandera de Chile está en el aire

como un cambucho
en la morada del aire que no es aéreo

La Bandera de Chile niega que se pongan de pie a su vuelo


La Bandera de Chile con el ojo que tiene
agrandado como estrella
ciclope ateo
de arriba abajo mirando el filo de los cambios
teme le cambien el nombre

La Bandera de Chile.

De 48 horas es el día de la Bandera de Chile
los saludos de centenas de salvas
de cincuenta carillas los discursos
de dos y tres regimientos las procesiones
las escarapelas los estandartes los pendones al infinito
a la velocidad de la luz los brindis y honores.


La Bandera de Chile sabe que su día es el del juicio
 
De nuevo la Bandera de Chile enarbolando eczemas diarias
trae a colación pocas migas que sobran de la mesa
el menuzo llega de quien mal parte el pan menudo
al envés de la Bandera de Chile
milésimas partes de ya un aserrín onzavo
de nuevo la saliva atorada de saliva la Bandera de Chile
de nuevo la boa escupe la chacarilla vomitosa sin especie
aunque le cueste los dientes.


No se queda en el desdén el amarillo de la Patria vieja
que a espaldas de la Bandera de Chile hace su gran juego
a mucho paso de ganso.


Los museos guardan la historia de la Bandera de Chile
disuelta anónima encubierta
el ojo puede aplicar su ceguera por libro
deshilachada

es historia ya muerta

La Bandera de Chile mariposa en estuche de vidrio
(visitas en horas de oficina)
(cancele su valor)


La Bandera de Chile escapa a la calle y jura volver
hasta la muerte de su muerte

Pierden sus anuarios los combates de la Bandera de Chile
lo ganado y lo perdido lo pierden en la letra
parecen de tinta invisible sus abanderados
mas Cancha Rayada se subraya mas de sorpresas
roturas remiendos sangre salpicada de parches
han borrado del mapa la Bandera de Chile
banderilleada pierde sangre en una carpa de plástico
en cuclillas


La Bandera de Chile no se vende
le corten la luz la dejen sin agua
le machuquen los costados a patadas

La Bandera tiene algo de señuelo que resiste
no valen las sentencias de los jueces
no valen las drizas de hilo curado

La Bandera de Chile al tope
Con que dignidad se cuece la descomposici6n
!si senor! de la Bandera de Chile!
Blancos rojos y los azules revueltos
puro azul de la india en degradé
la Bandera de Chile en rouge japonais Claire
blanco exilio perdió negro
ícono que seriedad no se destapa la olla
j si señora! de la Bandera de Chile!


La bandera de Kansas le manda un besito
se cansa la Bandera de Chile
deja la tradición y se derrite

izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
izar
arriar
aniar
arriar
aniar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar
arriar

en la rutina la Bandera de Chile pierde su corazón
y se rinde.


La Bandera de Chile es usada de mordaza
y por eso seguramente por eso
nadie dice nada.


La Bandera de Chile declara
dos puntos
su silencio.

septiembre 05, 2013

Tres poemas de Nicanor Parra.



 


 
La Montaña Rusa.

Durante medio siglo
La poesía fue
El paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
Y me instalé con mi montaña rusa.
Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
Echando sangre por boca y narices.


Autoretrato.

Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.
En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!
Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.


Solo de piano.

Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:
No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;
Ya que nosotros mismos no somos más que seres
(Como el dios mismo no es otra cosa que dios)
Ya que no hablamos para ser escuchados
Sino para que los demás hablen
Y el eco es anterior a las voces que lo producen;
Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos
En el jardín que bosteza y que llena de aire,
Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir
Para poder resucitar después tranquilamente
Cuando se ha usado en exceso de la mujer;
Ya que también existe un cielo en el infierno,
Dejad que yo también haga algunas cosas:
Yo quiero hacer un ruido con los pies
Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.


agosto 19, 2013

Elegía interrumpida / Octavio Paz.

 
 
 
Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al primer muerto nunca lo olvidamos,
aunque muera de rayo, tan aprisa
que no alcance la cama ni los óleos.
Oigo el bastón que duda en un peldaño,
el cuerpo que se afianza en un suspiro,
la puerta que se abre, el muerto que entra.
De una puerta a morir hay poco espacio
y apenas queda tiempo de sentarse,
alzar la cara, ver la hora
y enterarse: las ocho y cuarto.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
La que murió noche tras noche
y era una larga despedida,
un tren que nunca parte, su agonía.
Codicia de la boca
al hilo de un suspiro suspendida,
ojos que no se cierran y hacen señas
y vagan de la lámpara a mis ojos,
fija mirada que se abraza a otra,
ajena, que se asfixia en el abrazo
y al fin se escapa y ve desde la orilla
cómo se hunde y pierde cuerpo el alma
y no encuentra unos ojos a que asirse...
¿Y me invitó a morir esa mirada?
Quizá morimos sólo porque nadie
quiere morirse con nosotros, nadie
quiere mirarnos a los ojos.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al que se fue por unas horas
y nadie sabe en qué silencio entró.
De sobremesa, cada noche,
la pausa sin color que da al vacío
o la frase sin fin que cuelga a medias
del hilo de la araña del silencio
abren un corredor para el que vuelve:
suenan sus pasos, sube, se detiene...
Y alguien entre nosotros se levanta
y cierra bien la puerta.
Pero él, allá del otro lado, insiste.
Acecha en cada hueco, en los repliegues,
vaga entre los bostezos, las afueras.
Aunque cerremos puertas, él insiste.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Rostros perdidos en mi frente, rostros
sin ojos, ojos fijos, vaciados,
¿busco en ellos acaso mi secreto,
el dios de sangre que mi sangre mueve,
el dios de yelo, el dios que me devora?
Su silencio es espejo de mi vida,
en mi vida su muerte se prolonga:
soy el error final de sus errores.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
El pensamiento disipado, el acto
disipado, los nombres esparcidos
(lagunas, zonas nulas, hoyos
que escarba terca la memoria),
la dispersión de los encuentros,
el yo, su guiño abstracto, compartido
siempre por otro (el mismo) yo, las iras,
el deseo y sus máscaras, la víbora
enterrada, las lentas erosiones,
la espera, el miedo, el acto
y su reverso: en mí se obstinan,
piden comer el pan, la fruta, el cuerpo,
beber el agua que les fue negada.
Pero no hay agua ya, todo está seco,
no sabe el pan, la fruta amarga,
amor domesticado, masticado,
en jaulas de barrotes invisibles
mono onanista y perra amaestrada,
lo que devoras te devora,
tu víctima también es tu verdugo.
Montón de días muertos, arrugados
periódicos, y noches descorchadas
y amaneceres, corbata, nudo corredizo:
"saluda al sol, araña, no seas rencorosa..."

Es un desierto circular el mundo,
el cielo está cerrado y el infierno vacío.

 

El futuro

 
 
Realizar la adaptación de una novela al cine, hacer de las palabras imágenes de luz, será siempre un trabajo no menor que conlleva bastantes riesgos a la hora de evaluar los resultados finales. Todo puede ser una incertidumbre en el ojo del director y todo se devela al momento en que la cinta concluye. La hora en que la voz adquiere un peso relevante.
Para que la adaptación logre un resultado correcto, el realizador debe encontrar un equilibro armónico entre la  transcripción del texto seleccionado y un cuidado en no alterar ni desfigurar el espíritu que encarna la historia, y como una cinta jamás podrá ser exactamente fiel a la obra literaria, se pueden permitir algunas licencias interpretativas que ayuden a sustentar el relato visual (siempre respetando los sucesos principales de la novela). La fidelidad debe ser representativa, y para esto, el cineasta se puede valer de elementos audiovisuales que le permitan mantener un acertado apego a la idea general.
El futuro, es la última cinta de la chilena Alicia Sherson, adaptación cinematográfica de un cuento de Bolaño, inserto en el libro “Una Novelita Lumpen” publicado el año 2002.
La historia relata lo ocurrido a Bianca (Manuela Martelli) y Tomas (Luigi Ciardo), dos hermanos chilenos radicados en Italia que pierden a sus padres en un accidente de tránsito y deben empezar a sobrevivir por su cuenta. Conocen a dos delincuentes que les ofrecen realizar un plan que cambiará sus vidas. Este plan consiste en introducirse en la mansión de un viejo actor ciego (Rutger Hauer) para robarle su fortuna.
Sherson realiza un trabajo aceptable para esta adaptación. No es una cinta brillante dentro del incipiente cine chileno, pero El futuro respeta de una manera acertada la estructura narrativa y el espíritu del texto en la pantalla. Aplica de forma inteligente y precisa, párrafos indicativos que son utilizados, mediante una voz en off, como conectores que refuerzan el relato visual de los acontecimientos. La directora sabe sacar partido a esto explotando al personaje de Bianca, y su difuso juego generacional en donde pasa de ser niña a ser mujer (casi madre) y luego vuelve a su condición original.
Hay una estética visual en la fotografía de la cinta que evoca recuerdos del cine italiano de los años 70. Sherson se vale para esto de una puesta en escena basada en fondos tenues y oscuros, carentes de luz y minimalistas los que generan una atmosfera decadente que envuelve y contagia a los personajes. Confabula de una forma positiva (Sherson es astuta en aplicar esta idea).
Las pausas también son un elemento que establece una diferencia y que debe ser tomado en consideración. Los silencios en que caen envueltos los personajes (como paréntesis en el relato) entregan la idea de que el universo en donde deambulan está marcado por la impavidez de la realidad que los aprisiona. Resultan un efectivo elemento significativo y relevante para entender el objetivo del trabajo que se quiere entregar.
Otro elemento que llama la atención en esta cinta es el manejo de la forma en que se establece la eroticidad de los personajes. Los desnudos y la escenas de sexo son proyectadas de tal forma que destacan artísticamente por sobre el fondo decadente que determina a los personajes. La prostitución no termina estableciéndose como tal y el amor fundamentado en la inocencia y la desesperación, es lo que prevalece como idea final. Un trato sutil dentro de un caos evidenciado. El resplandor de luz bella que emana del cuerpo desnudo de Bianca es lo que trae la esperanza a la cinta.
Para concluir puedo decir que El Futuro es un trabajo que a pesar de contener características que la pueden definir perfectamente como una cinta bastante aceptable, no podrá escapar a esa amarga realidad que viven muchas películas chilenas que terminan confinadas a las últimas estanterías de los video club por ser incomprendidas y poco valoradas.     

    

The woman


 

Lucky Mckee es un director inteligente que ha ido de menos a más. Con seis películas a su haber ha demostrado que la maduración que ha experimentado en el género del horror le ha entregado un reconocimiento notable que perfectamente le puede permitir caminar tranquilo por la calle. Y es que, si hablamos las cosas como son y somos objetivos en ello, podemos concluir que hacer cine de terror y mas encima de una forma inteligente, en estos tiempos, puede llegar a ser materia prosaica, o en su caso, un intento de suicidio si las cosas no van bien.
The Woman es el último trabajo de Mckee que fue estrenado el año 2011 y que le valió haber ganado el premio al mejor guion en el Sundance de aquel año. Esta peli se cuelga de un trabajo llamado Offpring del año 2009 (Jeff Burr) y que está inspirado en una libro del escritor Jack Ketchum, llamado Off Season. Aquella peli, trata de un grupo de caníbales que circundan por un bosque comiéndose a quien se le atraviese por su camino. De ese trabajo, The Woman se cuelga y utiliza a la última mujer sobreviviente de ese clan para relatarnos las andanzas que debe sufrir cuando es tomada prisionera por un tipo que siendo civilizado, paradójicamente, resulta ser más salvaje que ella. Este detalle es el plus que establece el elemento mas atrayente en la cinta, pues entrega una visión sobre la contradicción brutal que significa (y a su vez expía de culpas) enfrentar a quien resulta ser el personaje abominable contra aquel que no debería serlo (pero lo es). Los vicios de una sociedad que ha creado a dos seres que son productos del abandono y de las peores costumbres. Uno a uno, enfrentados en un juego brutal (pero bastante atractivo) que termina por invertir las realidades sin justificar más allá de lo debido a ninguno de los dos.
Las actuaciones son también un punto alto en esta peli. Pollyanna McIntosh (quien interpretó un papel como caníbal en Offpring) ahora se lleva todo el peso de la película representado magistralmente la interpretación de la mujer. Mención especial para los actores Sean Bridgers como un padre que oculta tras su tranquilidad el horror de quien se nos muestra como un tipo misógino, abusador y despiadado y además Angela Bettis como una madre abusada y maltratada, incapaz de escapar al infierno de vida que lleva como dueña de hogar en una familia en que nadie resulta ser normal (salvo la hija mas pequeña que no sabe lo que sucede).
Con toques de un gore-porn y con una banda sonora excelente (recomiendo Distradtec de Sean Spillane, canción que cierra la peli) The Woman es una cinta inteligente de principio a fin que claramente reivindica el género en cuestión, aunque eso si, hecha solo para personas capaces de experimentar sensaciones visualmente fuertes (me recordó mucho y no se porque, The Loves One).

agosto 14, 2013

Explico algunas cosas. / Pablo Neruda



Preguntaréis: Y dónde están las lilas?
Y la metafísica cubierta de amapolas?
Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?


Os voy a contar todo lo que me pasa.

Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.


Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.


Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.
Raúl, te acuerdas?
Te acuerdas, Rafael?
Federico, te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano, hermano!
Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados,
contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas,
tomates repetidos hasta el mar.


Y una mañana todo estaba ardiendo
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.


Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.


Chacales que el chacal rechazaría,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiaran!


Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!


Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.


Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!


julio 20, 2013

Tres poemas de Gabriela Mistral.

 
 
 
 
 
Interrogación
 
¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?
¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido,
y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,
acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido
y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?

El rosal que los vivos riegan sobre su huesa
¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas?
¿No tiene acre el olor, sombría la belleza
y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor: Cuando se fuga el alma
por la mojada puerta de las largas heridas,
¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma
o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?
¿El éter es un campo de monstruos florecido?
¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?
¿O van gritando sobre tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?
¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?
¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,
sordo tu oído fino y apretados tus ojos?

Tal el hombre asegura, por error o malicia;
mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor,
mientras los otros siguen llamándote Justicia,
¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor!

Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura;
la catarata, vértigo; aspereza, la sierra.
¡Tú eres el vaso donde se esponjan de dulzura
los nectarios de todos los huertos de la Tierra!
 
 
El vaso.
 
Yo sueño con un vaso humilde y simple arcilla,
que guarde tus cenizas cerca de mis miradas;
y la pared del vaso te será mi mejilla,
y quedarán mi alma y tu alma apaciguadas.
    
No quiero espolvorearlas en vaso de oro ardiente,
ni en la ánfora pagana que carnal línea ensaya:
sólo un vaso de arcilla te ciña simplemente,
humildemente, como un pliegue de mi saya.
 
En una tarde de éstas recogeré la arcilla
por el río, y lo haré con pulso tembloroso.
Pasarán las mujeres cargadas de gavillas,
y no sabrán que amaso el lecho de un esposo.
 
El puñado de polvo, que cabe entre mis manos,
se verterá sin ruido, como una hebra de llanto.
Yo sellaré este vaso con beso sobrehumano,
y mi mirada inmensa será tu único manto!
 
 
 
Nocturno
 
Padre Nuestro, que estás en los cielos,
¡por qué te has olvidado de mí!
Te acordaste del fruto en febrero,
al llagarse su pulpa rubí.
¡Llevo abierto también mi costado,
y no quieres mirar hacia mí!

Te acordaste del negro racimo,
y lo diste al lagar carmesí;
y aventaste las hojas del álamo,
con tu aliento, en el aire sutil.
¡Y en el ancho lagar de la muerte
aun no quieres mi pecho oprimir!

Caminando vi abrir las violetas;
el falerno del viento bebí,
y he bajado, amarillos, mis párpados,
por no ver más enero ni abril.

Y he apretado la boca, anegada
de la estrofa que no he de exprimir.
¡Has herido la nube de otoño
y quieres volverte hacia mí!

Me vendió el que besó mi mejilla;
me negó por la túnica ruin.
Yo en mis versos el rostro con sangre,
como Tú sobre el paño, le di,
y en mi noche del Huerto, me han sido
Juan cobarde y el Ángel hostil.

Ha venido el cansancio infinito
a clavarse en mis ojos, al fin:
el cansancio del día que muere
y el del alba que debe venir;
¡el cansancio del cielo de estaño
y el cansancio del cielo de añil!

Ahora suelto la mártir sandalia
y las trenzas pidiendo dormir.
Y perdida en la noche, levanto
el clamor aprendido de ti:
¡Padre Nuestro, que estás en los cielos
por qué te has olvidado de mí!

julio 19, 2013

The world war Z




 


Lo primero que se debe tener en consideración, al hablar de The World War Z, es que uno no debe cometer el error de pensar que está frente a una adaptación propiamente tal de la novela de Max Brooxs. Esto no ocurre y aunque este trabajo aplica ciertas conexiones que le permiten rescatar ideas generales del texto (que son por ejemplo las que le dan vida a las andanzas del protagonista), la cinta en si, no es derechamente algo que se esmera en respetar al pie de la letra el espíritu del trabajo de Brooxs (que es la base de toda adaptación cinematográfica; quizás de ahí nacen todas las polémicas surgidas entre el productor y el escritor).
A pesar de esto, World War Z es una idea novedosa
 y muy bien elaborada, que viene a inyectar algo de luz y oxigeno al bastante oscurecido y casi “moribundo” genero zombie. Las conexiones que se pueden establecer con la novela dan a entender que el guionista (el cual no es un experto en la materia) rescató las mejores secuencias de los relatos y entrevistas transcritas del libro (que dio vida a la cinta), y los fue modificando e hilvanando, de tal forma que la estructura del film concentre todo su atención en las vivencias que debe sufrir Garry Lane (Brad Pitt), ex investigador de la ONU, quien en plena pandemia zombie, es separado de su familia con el fin de poder descubrir  el origen de la pandemia y así también un antídoto para acabar con la tragedia mundial que afecta al planeta. Es así como Lane, comienza un recorrido por diversos países buscando pistas que le permitan lograr su objetivo.
Es evidente que Marc Forster, (director de esta cinta y quien tampoco tiene mucha experiencia en el tema), se concentra en elaborar un mensaje inserto entre líneas, el cual apunta a potencializar los aspectos secundarios que están generados por el elemento zombie, vistos como un recurso generador de una tragedia mundial. La fragilidad social generada por la sobrepoblación, la globalización como un arma de doble filo en lo que a causas de salud se refiere, el caos como un elemento imperativo y la falta de colaboración entre los países al momento de sobrellevar una tragedia mundial, son las lecturas secundarias que uno puede percibir. Hasta acá, la cinta cumple de una manera respetable.
Ahora bien, toda la avalancha de críticas que ha sufrido este trabajo, ya sea por el poco respeto al sustento literario que le da vida y la falta del elemento gore (elemento intrínseco en una cinta zombie) tiene su justificación en la propia naturaleza de su creación. A mi parecer, resulta imposible transcribir con mayor transparencia el texto a la pantalla, sin obviar elementos que son relevantes en el libro. Su estructuración determina parámetros que son difíciles de abarcar en la literalidad, lo cual justifica plenamente la concentración de la historia en el personaje que interpreta Pitt. Si se diera mayor cabida a la profundización de personajes secundarios, o a relatar otros pasajes relevantes del texto y que están fuera de la línea de acontecimientos, la cinta tendría que haber aumentado su timing de forma considerable, lo cual inevitablemente, más que potenciarla la hubiera terminado debilitando. La línea es secuencial, no así en el texto escrito, por lo cual la complementación de los tiempos y relatos fortalecen el liev motiv de una manera impecable (junto con la novela de Loureiro son los mejores textos zombie que he leído).
Por otro lado, y en lo que se refiere a la ausencia del elemento gore (que es otro de los sustentos de las cintas zombie) y que da lugar a las criticas generadas, solo cabe plantearse la siguiente pregunta: ¿Qué esperar de esto, si se sabe que es una mega producción hollywoodense que no se puede dar el lujo de marginar mediante la censura a un grupo importante de espectadores que están dentro de la clasificación PG-13 o R? Este mismo factor de critica se le podría haber atribuido, por ejemplo, a la cinta de Francis Lawrence, I am Legend, que tampoco cuenta con el gore en su esencia pero cumple sin duda.
La masificación en la generación de cintas zombie en un circuito alternativo da pie a la utilización de recursos en donde la sangre y las viseras actúan de manera libre y sin conciencia, y esto a fin de cuentas
 no es algo malo pero se debe tener en consideración ya que establece una estigmatización y limitaciones con el cine comercial, lo cual permite que se puedan elevar criticas sin tener en cuenta este factor ni sopesar sus diferencias.
Otro elemento que se debe resaltar es el trabajo de Pitt en esta cinta. Es contundente. Sobre sus hombros recae todo el peso de la historia y el tipo lo sabe llevar de la mejor manera. Realiza una presentación solida y se le cree. Cada vez que el guión se lo exige, cumple.
La cinta cuenta además con una muy buena fotografía, imágenes acabadas y acertados encuadres de planos y locaciones que potencian el transitar de los personajes y las sensaciones de caos imperativo.
Buen soundtrack y un guión que a ratos deja en evidencia algunos ripios en su estructuración, pero que a fin de cuentas, terminan pasando inadvertidos.
Para finalizar, The World War Z es una cinta que vale la pena ver (independiente si a alguien le agrada el género zombie o no), pues entrega lecturas alternativas que generan reflexión y comentarios una vez concluida. Es un trabajo inteligente, bien elaborado y que por sobre todas las cosas entretiene, que a fin de cuentas, es su objetivo final.



julio 17, 2013

Marzo o Los vuelos de la muerte. / Ignacio Uranga


 A Daniel Freidemberg
A Juan Gelaman

I

Ruido en el arranque: polvo/ del embrague sobre el
béndix. afuera, reales, húmedos, bajo el intenso
desde el cielo, caer del agua: rostros, y en el cauce
sobre vidrio, en el lento detenerse del caer, gotas y
esos mismos rostros, espesos, en un pesado des-
hacerse, como quien da, como quien tiende, tem-
blando, al morir. en el frío del agua arden, prome-
tiendo el fuego, la memoria, a la postrera, a la que
los llevare, no dejar, sino, como pétalos arrastra-
dos, hacia el final del curso, polvo y agua sólo
ser, mas agua y polvo enamorados


II

Afuera, bajo el intenso caer desde el cielo: agua y
temblando en el aire, rostros sobre el frío, que dan
ardiendo, al cauce, al polvo, como pétalos arrastra-
dos, bajo lluvia, sin dejar a la postrera, a la que los
llevare, el fuego, la memoria

III

Arrasados como pétalos, rostros que tiem-
blan, en el intenso caer desde el cielo: al río
tienden, dan: no polvo, sino agua enamorada


IV

Rostros arrasados como pé-
talos arden, en el frío, y tiem-
blan, en el intenso caer hacia
el cauce: ¿en el cielo?, ¿en el
río?,¿ desde el cielo, en el aire
hacia el río: rostros? rostros:
así en el cielo como en el agua


V

Rostros y agua en el aire: cielo.
¿cielo: rostros y agua en el
aire? rostros y agua en el aire:
cielo. ¿y río? rostros y agua en el
aire, sobre el agua del cauce. ¿ros-
tros y agua en el aire, sobre el cau-
ce del agua: río?. río: rostros y
agua en el aire, sobre el cauce. y
rostros y agua en el aire: cielo

VI

Cielo en el agua y
tiembla por
rostros


VII

Así en el cielo como en el agua: rostros:
rostros no “como” sino pétalos arrasados
en el aire hacia el cauce, ardiendo en el
frío, temblando en el intenso caer, des-
haciéndose, sin dejar a la postrera la me-
moria: fuego sobre agua enamorada

VIII

Ahora rostros, pétalos arrasados, cielo, in-
tenso caer, río, temblor, fuego en el agua


IX

Ros-tros a-rra-sa-dos en el cie-lo: pé-
ta-los a-rra-sa-dos en el ai-re: fue-
go tem-blan-do en el frí-o: ar-de
el a-gua e-na-mo-ra-da

X

Se diría hubo rostros en el cielo. al parecer
habrían sido arrasados como pétalos y dado
en intensa caída, temblando, al cauce. se
presume a la postrera el fuego, la memoria no
dejaron. diversas fuentes señalan ardieron en el
frío. varios muestreos indicarían agua enamorada

XI

Se diría? al parecer? habrían? se presume?:
hubo rostros, pétalos, arrasados, así en el cielo
como en el agua, y dieron, temblando, en intensa
caída, al cauce, sin dejar a la postrera el fuego.
en la memoria arden. el río/ es de agua enamorada


julio 14, 2013

Take Shelter.


 
 
 
Take Shelter, es sin duda, toda una apología al miedo. Una cinta inteligente que retrata de una manera muy especial, el viaje que debe emprender un hombre, junto a su familia, a través de la materialización de sus pesadillas.
Su director, Jeff Nichols, en esta cinta, intenta explorar el laberinto de la mente humana y para ello se vale de símbolos y de apariencias, logrando estructurar metáforas que mantienen una constante tensión inserta, en esa pseudo-calma en que deambulan los personajes.
Todo transcurre en un poblado a las afueras de Ohio, en una comunidad algo conservadora. Curtis (Michael Shannon), es el jefe de hogar en una familia de clase media que lleva un tranquilo pasar. Tiene una esposa que lo ama (Jessica Chastain), una hija que padece sordera y un trabajo que les permite vivir tranquilos, sin caer en excesos. Hasta ahí todo bien; todo calza a la perfección. Una mañana, Curtis se levanta, y sin mediar explicación, empieza a percibir extrañas visiones manifestadas en catástrofes naturales, que pronto se transforman en pesadillas, las cuales terminaran cambiando su apacible vida, y la de su familia.
La naturalidad del relato, en el como transcurren los hechos que afectan al personaje principal, resulta el soporte fundamental de esta cinta. Ahí, su director, expresa una dualidad de emociones que le afectan y que se manifiestan por medio de una contradicción en el transcurrir de los acontecimientos. Como el miedo va evolucionando y transformándose en una obsesión paranoica y como la desesperación afecta, al punto de querer salvar aquello que se ama, y en ello, inevitablemente causar más daño.
Más allá de la notable actuación de Shannon y Chastain (quienes interpretan de una gran manera a personajes apegados al silencio y a la cotidianeidad), la fotografía en esta cinta es algo necesario de mencionar, pues representa un gran acierto a todas luces, ya que capta los parajes aislados del entorno de una forma muy inteligente, logrando sacarles gran provecho, a la hora de ser intervenidos por los efectos especiales y en relación con los protagonistas. El guión, es otra cosa que también merece un reconocimiento especial, pues es otro elemento rescatable de la cinta; está estructurado de una manera justa y acorde a ese actuar de los personajes y a su caracterización, acentuando con ello, esa imagen que se quiere proyectar.
Take Shelter también puede ser percibida como una tragedia en tiempos modernos, una oda a la fragilidad del ser humano, al destino, al amor y la esperanza; una cinta diferente, ajena a la vorágine hollywoodense, que encarna el mas especial espíritu del cine independiente. Es una cinta que, sin lugar a dudas, no llegará a las pantallas de nuestros cines, pues no tiene más pretensiones que entregarse a la idea misma que encarna ese cine que busca trasmitir emociones de una manera franca y directa. Sin engaños, solo con el talento de quienes la han creado.

Recomendable 110 %.

Vicente Arouet S.