junio 17, 2013

Ante nada, para nada / Hugo Mujica



I

Hay vidas que se consumen

                     a través de una ventana,

mueren sin encontrar
un camino,
mueren de no haber partido.

hay plegarias que son su propio eco;

esperanzas que son espejos:
aguardan
solo lo que aguardan,
se transforman en estatuas
de aquellos que esperaban,

son el miedo a perder
                 no el deseo del encuentro.

II

hay otras, otras vidas, que laten vida:
buscan
lo aún sin nombre
hacen del azar su esperanza,

no miran a lo lejos
                 hacen de la lejanía un atajo.

es la de hombres que hablan con palabras
que no son palabras
son golpes
contra el pecho de la vida,

como los que dan contra las paredes
los presidiarios
para que desde otra celda respondan.

son como mudos moviendo
los labios
dentro de una ronda de ciegos,

como mudos, sí,
pero sin cerrar la boca, sin traicionar el grito.

III

y hay vidas que ni gritan
ni golpean,
que no tienen ni siquiera una tapia donde
tatuar su nombre,
donde inscribir su paso,

son vidas a la intemperie: es la espera
en carne viva

como la un mendigo en medio
de un páramo

ante nadie, para nada,
                   pero sin bajar ni cerrar la mano.

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