julio 06, 2013

The Devil Rock.

 


Siendo sinceros, ya hace bastante tiempo que había dejado de ver cintas de terror. Tengo mis serias aprensiones referente al género y sus historias. Y es que desde un tiempo a esta parte, el terror como concepto cinematográfico se ha desgastado considerablemente (puede reemplazar la palabra desgastado por manoseado si quiere). Hubo un punto en que todo se concentró en hacer copias de un terror que se aleja de su esencia misma (llámense demonios o monstruos bien personificado, posesiones creíbles en una historia decente, payasos satánicos (ja!), algún personaje del tipo asesino esquizofrénico psicológicamente bien constituido y que no solo mata jovencitos lindos, etc.) y cayó en un estereotipo de terror al más puro y básico estilo del corre que te pillo y si te pillo te mato y mientras mas extravagante es la muerte, tanto mejor. Excepciones a esto?, claro, evidentemente que uno las encuentra por ahí, (aunque las deba buscar con pinzas y lupas) pero a mí, en lo personal, ese tipo de terror no me representa ni me satisface para nada (salvo excepciones, como dije antes).
Dudo mucho que The Devil Rock llegue a los cines. Se que fue estrenada en Cannes y que tuvo tibias crítica por parte de los espectadores; pero yo en lo personal, la recomiendo sin dudar ya que es una cinta inteligente que utiliza varios recursos positivos para constituirse y sorprender al espectador.
La historia es más o menos así: Dos soldados comando de las fuerzas aliadas son enviados a una misión secreta un día antes del desembarco a Normandía. Ahí penetran en un bunker nazi y se encuentran con un grupo de soldados alemanes que han traído a un demonio a la tierra con el objetivo de transformarlo en arma contra sus enemigos. 
Si bien la relación entre nazis y el diablo (o demonios en este caso) no es algo nuevo en el cine, como idea siempre resulta un elemento bastante atrayente a considerar. Ahora bien, todo depende del tratamiento que el director le de al tema y en este caso, esta idea, complementada con todos los otros elementos que le dan sustento a la cinta, hacen que el resultado final sea un trabajo bastante creíble y que claramente logra establecer diferencias con otros que utilizaron este argumento.
El primer elemento constitutivo y de acierto en  la puesta en escena de esta cinta son las locaciones elegidas para montar este trabajo. Pasillos pequeños iluminados a medias y habitaciones reducidas con paredes manchadas de sangre entregan una imagen asfixiante, tenebrosa y de rechazo. Esta idea se complementa además con elementos de satanismo y brujería que me mezclan con otros del cine gore. Esta idea termina por generar una sensación de incomodidad en el espectador (la banda sonora además confabula a la perfección con esto) mas aun tomando en consideración que la cinta no aplica flashback que explique el porque de lo acontecido.
Otro elemento interesante a rescatar es el juego de convivencia que se establece entre los dos antagonistas de la historia y como se juega a la perfección con ello generando un ambiente de tensión que envuelve al espectador El director establece una tensa relación de confianza forzada entre los personajes y esta situación siempre genera una incertidumbre marcada por el devenir de los protagonistas y la consumación final de los hechos (es imposible no recordar la siempre bien ponderada Enemigo Mío de Wolfgang Petersen). En The Devil Rock la duda e incertidumbre en la relación establecida entre los personajes principales se mantiene hasta el mismo final. 
Finalmente, y lo más rescatable de esta cinta ( a mi parecer), es que The Devil Rock logra engañar al espectador al finalizar. Los hechos concluyen no de una manera políticamente correcta. Hay una vuelta de turca y esto, a fin de cuentas, es un gran punto a su favor. pues termina por desmitificar la concepción de los hechos bajo la idea de que no todo debe concluir bien ( o como debería ser).
The Devil Rock es una cinta de corte independiente elaborada con un bajo presupuesto pues las locaciones no pasan a ser más allá de cuatro o cinco en toda la historia y los efectos especiales son bastante precarios aunque no por ello menos efectivos.
Su director Paul Campion realiza un trabajo "valiente" pues logra crear y transmitir (a momentos) sensaciones de terror intenso en el espectador. Además de lo antes mencionado, saca provecho al máximo de sus personajes y sus buenas interpretaciones y lo complementa con los demás recursos antes mencionados lo cual hace de este trabajo una cinta muy bien ensamblada que resulta muy creíble dentro de lo debido.
 

1 comentario:

  1. Buena compadre... Me convenció tu crítica, la voy a bajar a ver que tal jeje

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