julio 20, 2013

Tres poemas de Gabriela Mistral.

 
 
 
 
 
Interrogación
 
¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?
¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido,
y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,
acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido
y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?

El rosal que los vivos riegan sobre su huesa
¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas?
¿No tiene acre el olor, sombría la belleza
y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor: Cuando se fuga el alma
por la mojada puerta de las largas heridas,
¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma
o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?
¿El éter es un campo de monstruos florecido?
¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?
¿O van gritando sobre tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?
¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?
¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,
sordo tu oído fino y apretados tus ojos?

Tal el hombre asegura, por error o malicia;
mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor,
mientras los otros siguen llamándote Justicia,
¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor!

Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura;
la catarata, vértigo; aspereza, la sierra.
¡Tú eres el vaso donde se esponjan de dulzura
los nectarios de todos los huertos de la Tierra!
 
 
El vaso.
 
Yo sueño con un vaso humilde y simple arcilla,
que guarde tus cenizas cerca de mis miradas;
y la pared del vaso te será mi mejilla,
y quedarán mi alma y tu alma apaciguadas.
    
No quiero espolvorearlas en vaso de oro ardiente,
ni en la ánfora pagana que carnal línea ensaya:
sólo un vaso de arcilla te ciña simplemente,
humildemente, como un pliegue de mi saya.
 
En una tarde de éstas recogeré la arcilla
por el río, y lo haré con pulso tembloroso.
Pasarán las mujeres cargadas de gavillas,
y no sabrán que amaso el lecho de un esposo.
 
El puñado de polvo, que cabe entre mis manos,
se verterá sin ruido, como una hebra de llanto.
Yo sellaré este vaso con beso sobrehumano,
y mi mirada inmensa será tu único manto!
 
 
 
Nocturno
 
Padre Nuestro, que estás en los cielos,
¡por qué te has olvidado de mí!
Te acordaste del fruto en febrero,
al llagarse su pulpa rubí.
¡Llevo abierto también mi costado,
y no quieres mirar hacia mí!

Te acordaste del negro racimo,
y lo diste al lagar carmesí;
y aventaste las hojas del álamo,
con tu aliento, en el aire sutil.
¡Y en el ancho lagar de la muerte
aun no quieres mi pecho oprimir!

Caminando vi abrir las violetas;
el falerno del viento bebí,
y he bajado, amarillos, mis párpados,
por no ver más enero ni abril.

Y he apretado la boca, anegada
de la estrofa que no he de exprimir.
¡Has herido la nube de otoño
y quieres volverte hacia mí!

Me vendió el que besó mi mejilla;
me negó por la túnica ruin.
Yo en mis versos el rostro con sangre,
como Tú sobre el paño, le di,
y en mi noche del Huerto, me han sido
Juan cobarde y el Ángel hostil.

Ha venido el cansancio infinito
a clavarse en mis ojos, al fin:
el cansancio del día que muere
y el del alba que debe venir;
¡el cansancio del cielo de estaño
y el cansancio del cielo de añil!

Ahora suelto la mártir sandalia
y las trenzas pidiendo dormir.
Y perdida en la noche, levanto
el clamor aprendido de ti:
¡Padre Nuestro, que estás en los cielos
por qué te has olvidado de mí!

julio 19, 2013

The world war Z




 


Lo primero que se debe tener en consideración, al hablar de The World War Z, es que uno no debe cometer el error de pensar que está frente a una adaptación propiamente tal de la novela de Max Brooxs. Esto no ocurre y aunque este trabajo aplica ciertas conexiones que le permiten rescatar ideas generales del texto (que son por ejemplo las que le dan vida a las andanzas del protagonista), la cinta en si, no es derechamente algo que se esmera en respetar al pie de la letra el espíritu del trabajo de Brooxs (que es la base de toda adaptación cinematográfica; quizás de ahí nacen todas las polémicas surgidas entre el productor y el escritor).
A pesar de esto, World War Z es una idea novedosa
 y muy bien elaborada, que viene a inyectar algo de luz y oxigeno al bastante oscurecido y casi “moribundo” genero zombie. Las conexiones que se pueden establecer con la novela dan a entender que el guionista (el cual no es un experto en la materia) rescató las mejores secuencias de los relatos y entrevistas transcritas del libro (que dio vida a la cinta), y los fue modificando e hilvanando, de tal forma que la estructura del film concentre todo su atención en las vivencias que debe sufrir Garry Lane (Brad Pitt), ex investigador de la ONU, quien en plena pandemia zombie, es separado de su familia con el fin de poder descubrir  el origen de la pandemia y así también un antídoto para acabar con la tragedia mundial que afecta al planeta. Es así como Lane, comienza un recorrido por diversos países buscando pistas que le permitan lograr su objetivo.
Es evidente que Marc Forster, (director de esta cinta y quien tampoco tiene mucha experiencia en el tema), se concentra en elaborar un mensaje inserto entre líneas, el cual apunta a potencializar los aspectos secundarios que están generados por el elemento zombie, vistos como un recurso generador de una tragedia mundial. La fragilidad social generada por la sobrepoblación, la globalización como un arma de doble filo en lo que a causas de salud se refiere, el caos como un elemento imperativo y la falta de colaboración entre los países al momento de sobrellevar una tragedia mundial, son las lecturas secundarias que uno puede percibir. Hasta acá, la cinta cumple de una manera respetable.
Ahora bien, toda la avalancha de críticas que ha sufrido este trabajo, ya sea por el poco respeto al sustento literario que le da vida y la falta del elemento gore (elemento intrínseco en una cinta zombie) tiene su justificación en la propia naturaleza de su creación. A mi parecer, resulta imposible transcribir con mayor transparencia el texto a la pantalla, sin obviar elementos que son relevantes en el libro. Su estructuración determina parámetros que son difíciles de abarcar en la literalidad, lo cual justifica plenamente la concentración de la historia en el personaje que interpreta Pitt. Si se diera mayor cabida a la profundización de personajes secundarios, o a relatar otros pasajes relevantes del texto y que están fuera de la línea de acontecimientos, la cinta tendría que haber aumentado su timing de forma considerable, lo cual inevitablemente, más que potenciarla la hubiera terminado debilitando. La línea es secuencial, no así en el texto escrito, por lo cual la complementación de los tiempos y relatos fortalecen el liev motiv de una manera impecable (junto con la novela de Loureiro son los mejores textos zombie que he leído).
Por otro lado, y en lo que se refiere a la ausencia del elemento gore (que es otro de los sustentos de las cintas zombie) y que da lugar a las criticas generadas, solo cabe plantearse la siguiente pregunta: ¿Qué esperar de esto, si se sabe que es una mega producción hollywoodense que no se puede dar el lujo de marginar mediante la censura a un grupo importante de espectadores que están dentro de la clasificación PG-13 o R? Este mismo factor de critica se le podría haber atribuido, por ejemplo, a la cinta de Francis Lawrence, I am Legend, que tampoco cuenta con el gore en su esencia pero cumple sin duda.
La masificación en la generación de cintas zombie en un circuito alternativo da pie a la utilización de recursos en donde la sangre y las viseras actúan de manera libre y sin conciencia, y esto a fin de cuentas
 no es algo malo pero se debe tener en consideración ya que establece una estigmatización y limitaciones con el cine comercial, lo cual permite que se puedan elevar criticas sin tener en cuenta este factor ni sopesar sus diferencias.
Otro elemento que se debe resaltar es el trabajo de Pitt en esta cinta. Es contundente. Sobre sus hombros recae todo el peso de la historia y el tipo lo sabe llevar de la mejor manera. Realiza una presentación solida y se le cree. Cada vez que el guión se lo exige, cumple.
La cinta cuenta además con una muy buena fotografía, imágenes acabadas y acertados encuadres de planos y locaciones que potencian el transitar de los personajes y las sensaciones de caos imperativo.
Buen soundtrack y un guión que a ratos deja en evidencia algunos ripios en su estructuración, pero que a fin de cuentas, terminan pasando inadvertidos.
Para finalizar, The World War Z es una cinta que vale la pena ver (independiente si a alguien le agrada el género zombie o no), pues entrega lecturas alternativas que generan reflexión y comentarios una vez concluida. Es un trabajo inteligente, bien elaborado y que por sobre todas las cosas entretiene, que a fin de cuentas, es su objetivo final.



julio 17, 2013

Marzo o Los vuelos de la muerte. / Ignacio Uranga


 A Daniel Freidemberg
A Juan Gelaman

I

Ruido en el arranque: polvo/ del embrague sobre el
béndix. afuera, reales, húmedos, bajo el intenso
desde el cielo, caer del agua: rostros, y en el cauce
sobre vidrio, en el lento detenerse del caer, gotas y
esos mismos rostros, espesos, en un pesado des-
hacerse, como quien da, como quien tiende, tem-
blando, al morir. en el frío del agua arden, prome-
tiendo el fuego, la memoria, a la postrera, a la que
los llevare, no dejar, sino, como pétalos arrastra-
dos, hacia el final del curso, polvo y agua sólo
ser, mas agua y polvo enamorados


II

Afuera, bajo el intenso caer desde el cielo: agua y
temblando en el aire, rostros sobre el frío, que dan
ardiendo, al cauce, al polvo, como pétalos arrastra-
dos, bajo lluvia, sin dejar a la postrera, a la que los
llevare, el fuego, la memoria

III

Arrasados como pétalos, rostros que tiem-
blan, en el intenso caer desde el cielo: al río
tienden, dan: no polvo, sino agua enamorada


IV

Rostros arrasados como pé-
talos arden, en el frío, y tiem-
blan, en el intenso caer hacia
el cauce: ¿en el cielo?, ¿en el
río?,¿ desde el cielo, en el aire
hacia el río: rostros? rostros:
así en el cielo como en el agua


V

Rostros y agua en el aire: cielo.
¿cielo: rostros y agua en el
aire? rostros y agua en el aire:
cielo. ¿y río? rostros y agua en el
aire, sobre el agua del cauce. ¿ros-
tros y agua en el aire, sobre el cau-
ce del agua: río?. río: rostros y
agua en el aire, sobre el cauce. y
rostros y agua en el aire: cielo

VI

Cielo en el agua y
tiembla por
rostros


VII

Así en el cielo como en el agua: rostros:
rostros no “como” sino pétalos arrasados
en el aire hacia el cauce, ardiendo en el
frío, temblando en el intenso caer, des-
haciéndose, sin dejar a la postrera la me-
moria: fuego sobre agua enamorada

VIII

Ahora rostros, pétalos arrasados, cielo, in-
tenso caer, río, temblor, fuego en el agua


IX

Ros-tros a-rra-sa-dos en el cie-lo: pé-
ta-los a-rra-sa-dos en el ai-re: fue-
go tem-blan-do en el frí-o: ar-de
el a-gua e-na-mo-ra-da

X

Se diría hubo rostros en el cielo. al parecer
habrían sido arrasados como pétalos y dado
en intensa caída, temblando, al cauce. se
presume a la postrera el fuego, la memoria no
dejaron. diversas fuentes señalan ardieron en el
frío. varios muestreos indicarían agua enamorada

XI

Se diría? al parecer? habrían? se presume?:
hubo rostros, pétalos, arrasados, así en el cielo
como en el agua, y dieron, temblando, en intensa
caída, al cauce, sin dejar a la postrera el fuego.
en la memoria arden. el río/ es de agua enamorada


julio 14, 2013

Take Shelter.


 
 
 
Take Shelter, es sin duda, toda una apología al miedo. Una cinta inteligente que retrata de una manera muy especial, el viaje que debe emprender un hombre, junto a su familia, a través de la materialización de sus pesadillas.
Su director, Jeff Nichols, en esta cinta, intenta explorar el laberinto de la mente humana y para ello se vale de símbolos y de apariencias, logrando estructurar metáforas que mantienen una constante tensión inserta, en esa pseudo-calma en que deambulan los personajes.
Todo transcurre en un poblado a las afueras de Ohio, en una comunidad algo conservadora. Curtis (Michael Shannon), es el jefe de hogar en una familia de clase media que lleva un tranquilo pasar. Tiene una esposa que lo ama (Jessica Chastain), una hija que padece sordera y un trabajo que les permite vivir tranquilos, sin caer en excesos. Hasta ahí todo bien; todo calza a la perfección. Una mañana, Curtis se levanta, y sin mediar explicación, empieza a percibir extrañas visiones manifestadas en catástrofes naturales, que pronto se transforman en pesadillas, las cuales terminaran cambiando su apacible vida, y la de su familia.
La naturalidad del relato, en el como transcurren los hechos que afectan al personaje principal, resulta el soporte fundamental de esta cinta. Ahí, su director, expresa una dualidad de emociones que le afectan y que se manifiestan por medio de una contradicción en el transcurrir de los acontecimientos. Como el miedo va evolucionando y transformándose en una obsesión paranoica y como la desesperación afecta, al punto de querer salvar aquello que se ama, y en ello, inevitablemente causar más daño.
Más allá de la notable actuación de Shannon y Chastain (quienes interpretan de una gran manera a personajes apegados al silencio y a la cotidianeidad), la fotografía en esta cinta es algo necesario de mencionar, pues representa un gran acierto a todas luces, ya que capta los parajes aislados del entorno de una forma muy inteligente, logrando sacarles gran provecho, a la hora de ser intervenidos por los efectos especiales y en relación con los protagonistas. El guión, es otra cosa que también merece un reconocimiento especial, pues es otro elemento rescatable de la cinta; está estructurado de una manera justa y acorde a ese actuar de los personajes y a su caracterización, acentuando con ello, esa imagen que se quiere proyectar.
Take Shelter también puede ser percibida como una tragedia en tiempos modernos, una oda a la fragilidad del ser humano, al destino, al amor y la esperanza; una cinta diferente, ajena a la vorágine hollywoodense, que encarna el mas especial espíritu del cine independiente. Es una cinta que, sin lugar a dudas, no llegará a las pantallas de nuestros cines, pues no tiene más pretensiones que entregarse a la idea misma que encarna ese cine que busca trasmitir emociones de una manera franca y directa. Sin engaños, solo con el talento de quienes la han creado.

Recomendable 110 %.

Vicente Arouet S. 
 

Tres poemas de León Felipe


 
 

Revolución

Siempre habrá nieve altanera
que vista el monte de armiño
y agua humilde que trabaje
en la presa del molino.
Y siempre habrá un sol también
—un sol verdugo y amigo—
que trueque en llanto la nieve
y en nube el agua del río.



El salto.

Somos como un caballo sin memoria, 
somos como un caballo 
que no se acuerda ya 
de la última valla que ha saltado. 

Venimos corriendo y corriendo 
por una larga pista de siglos 
y de obstáculos.                   
De vez en vez, la muerte... 
¡el salto! 
Y nadie sabe cuántas 
veces hemos saltado 
para llegar aquí,      
ni cuántas saltaremos todavía 
para llegar a Dios que está 
sentado 
al final de la carrera... 
esperándonos.  

Lloramos y corremos, 
caemos y giramos, 
vamos de tumbo en tumba 
dando brincos y vueltas entre pañales y sudarios.



Como tú

Así es mi vida,
piedra,

como tú.
Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas

por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...